Ahora en Baja Plastic Surgery & MedSpa center, con el apoyo de asesoría nutricional, usted podrá  obtener un manejo dietético integral individualizado de acuerdo a  su edad, talla, peso, actividad y estilo de vida, para contribuir así al manejo de enfermedades específicas y cálculo de los requerimientos nutricionales ideales para usted.

“Nunca es tarde para corregir malos hábitos de alimentación y con ello, mejorar nuestra calidad de vida”

¿En qué consiste una asesoría o  tratamiento nutricional?

Evaluamos tu estado nutricional actual y brindamos una  orientación sobre alimentación saludable personalizada, la cual incluye una guía de alimentación semanal, para así mejorar tu estado de salud mediante la  alimentación.

Comer sano no es algo que resulte muy difícil, simplemente necesitas comprender los conceptos básicos nutricionales y luego seguirlos. Cuando hayas conseguido llevar una dieta sana y con moderación, podrás comer las cosas que te gusten.

¿Qué es el IMC?

 El IMC o Índice de Masa Corporal, es un valor o parámetro que establece la condición física saludable de una persona en relación a su peso y estatura. Es considerado como uno de los mejores métodos para saber si el peso de una persona es aceptable tomando en cuenta su estatura, o si está en riesgo de desnutrición o de obesidad; siendo estos problemas de salud que pueden llevar a la muerte.

¿Cómo se calcula el IMC? Muy sencillo: se calcula dividendo el peso (kg) entre la estatura (m) o talla elevada al cuadrado:

IMC = peso / (talla^2).

Para los individuos mayores de 18 años, las clasificaciones del IMC, según sus resultados son los siguientes:

Resultados del IMC

Tipo de Peso

Por debajo de 18.0 Peso menor que el normal
18.1 – 24.9 Normal
25.0 – 29.9 Sobrepeso
30.0 ó más Obesidad

A su vez, la obesidad puede dividirse en tres categorías que corresponden a los rangos en los resultados del Índice de Masa Corporal:

Resultados del IMC

Tipo de Obesidad

30.0 – 34.9 Tipo I
35.0 – 39.9 Tipo II
Mayor que 40.0 Tipo III (Extrema)

 ¿Cuáles son las ventajas de una  alimentación saludable?

Los hábitos alimenticios saludables al igual que  una vida sana nos ayudan a mejorar las funciones mentales, evitar enfermedades como cáncer, obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades del corazón,  y problemas digestivos; además nos brinda  energía suficiente para terminar las tareas diarias, sin sentirnos  cansados o fatigados. Si tienes sobrepeso u obesidad, una dieta puede ayudarte a perder peso sin causar deficiencias nutricionales. También te ayudará a controlar el peso a largo plazo, sin tener que sufrir la ganancia de peso rebote.

Aléjate de la comida no saludable… (Comida rápida)

Has oído mil veces que la comida rápida es poco recomendable, pero sigues cayendo en la tentación o incluso no sabes que estás alimentándote de “comida basura”. ¿Qué crees que son los súper bollos, burritos, croissants, helados, pizzas o platos congelados y precocinados?

Desde que vives solo o comes fuera de casa, tu abdomen y tus caderas han empezado a aumentar alarmantemente. Eso no es nada comparado con el daño que pueden estar sufriendo tus arterias. Por no hablar de las molestias estomacales, los granos y, en general, toda tu piel.

¿Más de una vez por semana tu menú consiste en una hamburguesa + patatas fritas + salsas + helado o tarta? ¿Alguna noche encargas una pizza o preparas una tanda de fritos congelados? Tienes que cambiar tus hábitos alimenticios. Además de salud, ganarás en placer al comer.

La “comida basura” ataca tu sistema nervioso y es una gran aliada del estrés y el malestar físico. Aunque sacia, no aporta las vitaminas y nutrientes que el organismo necesita para funcionar bien.

No te engañes. Los mejores alimentos son los que tú mismo compras y preparas en casa o los que te sirven en establecimientos de confianza que cocinan con aceite de oliva.

3 razones para no comer  comida rápida  “fast food”

1) Una mujer necesita entre 1.600 y 2.000 calorías diarias. Un hombre, entre 2.000 y 2.500. Con comida rápida puedes sobrepasar esta cantidad con gran facilidad.

Por ejemplo croissant, hamburguesa, pizza. Las grasas y azúcares saturadas de estos alimentos se instalan directamente en las zonas conflictivas: abdomen, muslos, caderas.

2) Grasas y colesterol: la comida rápida suele cocinarse con aceites y grasas vegetales y animales poco saludables que aumentan el nivel de colesterol, se instalan en las arterias, amenazan tu corazón e incluso pueden beneficiar la aparición de ciertos tipos de cáncer, como el de colon.

3) Exceso de sal: este tipo de comidas  contiene cantidades excesivas de sodio, sobre todo las salsas (cátsup, BBQ) y las patatas fritas. Esto es muy perjudicial para tu tensión.

Un menú de comida rápida te aporta grandes cantidades de estos malos nutrientes y pocos de los que a tu organismo le interesan: vitaminas, minerales y proteínas de calidad.